Suscripción de quesos mensual de La Mandu
Te ofreceremos una selección exclusiva de quesos
elegida con mucho mimo
En cada caja (y cada mes) te ofreceremos una selección exclusiva de quesos elegida con mucho mimo por nosotras con la única intención de sorprenderte y que disfrutes en casa con quien tú quieras.
Cada caja de la suscripición contiene:

Origen: Italia, Piamonte, zona de Alta Langa, territorio de colinas entre tradición láctica piamontesa y pequeños quesos de pasta blanda. Lo elabora Caseificio dell’Alta Langa, especializado en quesos de inspiración robiola y mezclas de leches.
Leche: mezcla de vaca, cabra y oveja. Según el mercado puede aparecer como leche pasteurizada o termizada; lo importante para contarla bien es que es un queso de tres leches, joven y muy cremoso.
Corteza: fina, blanda, arrugada, de moho blanco/levaduras. Comestible.
Descripción: queso pequeño, láctico y voluptuoso, de esos que parecen una bobadita hasta que metes la cuchara y empieza el sarao. Pasta muy cremosa, casi mousse en el centro y más fundente bajo la corteza. Aromas a nata, yogur suave, mantequilla fresca, leche dulce y un puntito ácido muy fino de cabra. La oveja le da grasa y redondez; la vaca, amabilidad; la cabra, chispa.
Intensidad: suave-media. Muy elegante, cremoso y fácil de amar.
Curiosidad: La Tur pertenece al universo de las robiolas piamontesas, pero con un aire moderno y muy reconocible por su mezcla de tres leches y su textura casi de postre lácteo. Queso peligroso: lo sacas “para probar” y desaparece con una falta de respeto considerable.
Origen: España, Navarra, Valle del Roncal. El Roncal DOP solo puede elaborarse y madurarse en los siete municipios del valle: Uztárroz, Isaba, Urzainqui, Roncal, Vidángoz, Garde y Burgui.
Leche: leche cruda de oveja, principalmente de razas Latxa y Navarra.
Corteza: natural, dura, bien formada, de tonos pardos o beige. No suele comerse por textura e intensidad, aunque no es una corteza artificial tipo plástico.
Descripción: queso de pasta prensada, compacta y algo quebradiza, de color marfil a amarillo pálido. En nariz aparecen leche de oveja, lana limpia, frutos secos, mantequilla curada, cereal y un punto animal elegante. En boca es sabroso, seco pero mantecoso, con salinidad marcada, fondo recio y un ligero picor final cuando tiene más maduración.
Intensidad: media-alta. Queso serio, pirenaico, con carácter, pero sin ponerse chulo.
Curiosidad: el Roncal fue el primer queso con Denominación de Origen de España, reconocida en 1981. Además, su composición tradicional es muy limpia: leche, cuajo y sal. Aquí no hay maquillaje: Roncal viene como viene, con botas de monte y mucha dignidad.
Origen: España, Andalucía, Málaga. El Gris de Montaña aparece vinculado a Quesos Argudo / Lact-Argudo, empresa familiar especializada en quesos de cabra y afinados.
Leche: leche pasteurizada de cabra.
Corteza: enmohecida gris, natural y característica. Comestible si está en buen estado y te gusta ese punto de bodega/champiñón.
Descripción: queso de cabra de coagulación mixta, pasta suave, mantecosa y cremosa. Tiene un punto láctico muy limpio, acidez fina, sal contenida y aromas de cabra elegante, champiñón crudo, hierbas secas y frutos secos tiernos. La corteza gris aporta ese rollito afinado, húmedo, de cueva amable, sin irse al lado salvaje.
Intensidad: media. Tiene personalidad, pero no asusta ni a quien viene “solo a por un quesito suave”.
Curiosidad: se inspira en quesos tradicionales de montaña y en estilos de corteza gris/enmohecida, pero elaborado con cabra malagueña. Es un queso muy agradecido para explicar cortezas: parece raro, pero luego en boca es mucho más amable de lo que su aspecto amenaza.
Origen: Francia, País Vasco francés. Onetik trabaja en Macaye/Macaye-Mendionde, en una zona muy ligada al pastoreo vasco y a quesos de oveja y cabra.
Leche: en la versión que me indicas, cabra. Ojo: Onetik tiene también Bleu des Basques de oveja, mucho más documentado públicamente; si en etiqueta pone “chèvre”, lo contamos como azul de cabra.
Corteza: natural, con desarrollo de mohos de afinado. En azules de este estilo la corteza suele ser comestible, aunque es la parte más intensa.
Descripción: queso azul de pasta flexible y cremosa, con vetas de penicillium repartidas por la masa. La cabra aporta una base más blanca, láctica y ligeramente ácida que la oveja. Aromas a nata fresca, yogur de cabra, cueva limpia, champiñón, frutos secos y un punto especiado del azul. En boca resulta cremoso, salino, con picor moderado y final largo.
Intensidad: media-alta. Azul con carácter, pero no necesariamente agresivo.
Curiosidad: el Bleu des Basques de Onetik más conocido es el de oveja, que la propia casa describe con corteza natural, pasta azulada flexible y unos 2,5 meses de afinado. La versión de cabra juega en otra liga aromática: menos lana y más frescor ácido. Vamos, azul con txapela fina.
Origen: Países Bajos. “Boerenkaas” significa literalmente queso de granja: boer es granjero y kaas es queso. Es el Gouda tradicional elaborado en granja, no una pieza industrial estándar.
Leche: leche cruda de vaca cuando hablamos de Boerenkaas tradicional. La normativa europea define Boerenkaas como queso de pasta semidura o dura elaborado con leche cruda de vaca, cabra, oveja o búfala; en este caso, de vaca.
Corteza: normalmente encerada o recubierta, no pensada para comer. En piezas muy curadas puede ser dura y seca bajo la protección exterior.
Descripción: pasta firme, densa y elástica en maduraciones jóvenes; más quebradiza y con cristales si tiene larga curación. Aromas a leche cocida, mantequilla, caramelo, frutos secos, avellana, toffee y caldo suave. En boca tiene ese dulzor típico del Gouda bien hecho, con salinidad equilibrada y un final muy goloso. Si es muy curado, aparecen cristales y un punto umami precioso.
Intensidad: media si es semicurado; media-alta o alta si es viejo/extra viejo.
Curiosidad: aunque mucha gente asocia Gouda con queso industrial naranja de bocadillo triste, el Gouda de granja es otra película: leche cruda, elaboración artesana y una profundidad brutal cuando madura. Es el típico queso que convierte al escéptico en persona de fe, pero de fe quesera, que es la más práctica.
Espinosa de los Monteros · Burgos
Origen: España, Castilla y León, Espinosa de los Monteros, en Las Merindades burgalesas. Mantequería Las Nieves es una casa familiar que elabora productos lácteos desde 1948, empezando precisamente por la mantequilla pura de vaca.
Leche: nata de leche de vaca.
Corteza: no aplica. Es mantequilla, no queso.
Descripción: mantequilla de perfil tradicional, láctico y goloso, con esa sensación de nata buena, pan caliente y cocina de casa. En boca debe ser untuosa, limpia, con dulzor natural de la grasa láctea y un punto de profundidad que la aleja de la mantequilla “plana” industrial. Ideal para explicar que la grasa bien hecha también tiene paisaje. Y que no todo lo que se unta es sospechoso.
Intensidad: baja-media, muy amable, pero con carácter auténtico.
Curiosidad: Las Nieves nació elaborando mantequilla pura de vaca y después amplió su catálogo a otros lácteos y quesos. Es un buen ejemplo de esas mantequerías del norte donde la mantequilla no es “acompañamiento”, sino producto con apellido.
Espinosa de los Monteros · Burgos
Origen: España, Castilla y León, Espinosa de los Monteros, en Las Merindades burgalesas. Mantequería Las Nieves es una casa familiar que elabora productos lácteos desde 1948, empezando precisamente por la mantequilla pura de vaca.
Leche: vaca.
Corteza: fina, amarillenta, natural. En principio comestible si está en buen estado y bien conservada.
Descripción: queso tierno de vaca, moldeado a mano y de autoescurrido. Pasta blanca color hueso, prácticamente sin ojos, textura muy cremosa, fundente y suave, con un puntito ligeramente ácido que le da gracia y evita que sea solo “quesito mono”. Funciona muy bien en crudo, pero también se puede calentar o fundir, porque tiene esa vocación de “ponme en el centro de la mesa y que empiece el sarao”.
Intensidad: baja-media. Suave, láctico, muy accesible.
Curiosidad: pesa unos 300 g y se presenta como un queso de pasta blanda de alta cremosidad. Es de esos quesos que parecen inocentes, pero luego desaparecen de la tabla antes de que alguien diga “¿queda pan?”.
Serrada · Valladolid
Origen: España, Castilla y León, Valladolid. Campoveja es una quesería familiar con tradición desde mediados del siglo XX, muy ligada al queso de oveja, la leche cruda y los afinados largos.
Leche: oveja cruda.
Corteza: natural, con desarrollo de mohos propios de la maduración en cava y sobre tabla de madera. Habitualmente se puede probar si está limpia y bien afinada, aunque en quesos de corteza intensa siempre va al gusto.
Descripción: queso artesano de oveja con unos 2 años de curación, envejecido en bodega natural de alta humedad. Pasta firme pero no seca, con aromas potentes, notas de frutos secos tostados, lana limpia, bodega, cereal, mantequilla evolucionada y un final largo. La maduración lenta sobre madera favorece el desarrollo de mohos que aportan complejidad y profundidad.
Intensidad: media-alta. Persistente, serio, pero sin ponerse académico en plan “tesis doctoral con oveja”.
Curiosidad: Campoveja trabaja mucho el concepto de afinado: no solo fabricar queso, sino acompañarlo hasta su punto óptimo. Ellos mismos comparan el afinado con afinar un instrumento hasta que “suene perfecto”. Muy bonito para contar en cata, porque este queso va precisamente de eso: tiempo, humedad, madera y paciencia.
El Mirador, San Javier · Murcia · España
Origen: España, Región de Murcia, El Mirador, San Javier, junto al Mar Menor. Lo elabora Quesos Ruperto, una quesería familiar que trabaja con leche cruda de oveja de su propia ganadería.
Leche: leche cruda de oveja. El Tronco de Mar es una versión de su rulo de leche cruda de oveja al que se añade hueva de mújol, un salazón típico de la zona del Mar Menor.
Corteza: corteza enmohecida, rugosa, con tonos grisáceos y blancos según afinado. Mundoquesos lo clasifica como queso de pasta semiblanda y corteza enmohecida.
Descripción: queso semiblando, cremoso y muy singular. La leche cruda de oveja aporta una base láctica, grasa y envolvente; la hueva de mújol introduce un punto salino, yodado y marino muy marcado pero integrado. Puede recordar a nata, frutos secos suaves, brisa salina, salazón fina y avellana en evolución. Es un queso con personalidad de “me han invitado a una cata y he venido a dar tema de conversación”.
Intensidad: media-alta. No por picante o agresivo, sino por originalidad aromática y carácter marino.
Curiosidad: el uso de hueva de mújol conecta directamente el queso con el territorio del Mar Menor. Es una especie de puente entre la ganadería ovina y la tradición salazonera murciana: oveja mirando al mar, que dicho así parece hasta una novela.
Jura / Franco Condado · Francia
Origen: Francia, macizo del Jura, zona histórica del Franco Condado. Es uno de los grandes quesos alpinos franceses con AOP, elaborado en grandes ruedas y ligado a cooperativas queseras locales, las famosas fruitières.
Leche: leche cruda de vaca, tradicionalmente de razas Montbéliarde y Simmental francesa. Es un queso de pasta prensada cocida.
Corteza: natural, cepillada durante la maduración; suele ser seca, firme, de tonos beige, dorados o marrones. Es técnicamente comestible, aunque en piezas muy maduras puede resultar intensa, salina y algo rústica.
Descripción: a los 24 meses, el Comté ya entra en territorio adulto: pasta firme, densa, dorada, a veces con pequeños cristales de tirosina que crujen ligeramente. Aromas a avellana tostada, mantequilla noisette, caldo, fruta seca, caramelo suave, heno, bodega limpia y especias dulces. En boca combina dulzor láctico, salinidad, frutos secos y un final largo, elegante y muy umami. Es el queso que te recuerda que la edad no importa… salvo que seas un Comté, claro.
Intensidad: media-alta, compleja y elegante. Potente sin ser bruto.
Curiosidad: cada rueda de Comté refleja la estación, los pastos, la flora del Jura, la mano del quesero y el afinado en bodega. La propia AOP destaca esa diversidad de sabores: no hay dos ruedas exactamente iguales, que es básicamente la excusa perfecta para seguir probando “por investigación”.
Origen: Italia, Valle de Aosta, concretamente el valle alpino de Gressoney, territorio de alta montaña con tradición walser y pastos ricos en hierbas aromáticas de altura.
Leche: vaca termizada.
Corteza: natural, lavada o cepillada durante la maduración; comestible según afinado.
Descripción: pasta semidura de textura elástica y fundente. Aromas a mantequilla alpina, frutos secos tiernos, heno seco y flores de montaña. En boca es equilibrado, con dulzor láctico inicial que evoluciona hacia notas más complejas y ligeramente especiadas. Final limpio, muy gastronómico.
Intensidad: media, elegante y muy versátil.
Curiosidad: la palabra Toma designa en el arco alpino a los quesos de pequeña producción ligados a la leche del día. En Gressoney, la altitud y la diversidad botánica de los pastos marcan profundamente su perfil aromático.
Origen: Francia, meseta de Aubrac (Aveyron), una de las grandes cunas queseras del Macizo Central. Queso histórico ligado a los monasterios y a la raza vacuna Aubrac.
Leche: vaca, cruda.
Corteza: natural, seca; no comestible.
Descripción: pasta prensada firme pero fundente, con aromas profundos a mantequilla cocida, nuez, caldo suave y hierbas secas. En boca combina potencia y finura: salinidad equilibrada, textura cremosa pese a su curación y un final largo con recuerdos de avellana tostada.
Intensidad: media-alta, estructurado pero elegante.
Curiosidad: tradicionalmente, el Laguiole se elaboraba en las burons de montaña durante el verano. Parte de esa producción se destinaba al famoso plato aligot, donde el queso se funde con patata creando una textura elástica casi hipnótica.
Origen: Italia, Valle de Aosta, concretamente el valle alpino de Gressoney, territorio de alta montaña con tradición walser y pastos ricos en hierbas aromáticas de altura.
Leche: vaca termizada.
Corteza: natural, lavada o cepillada durante la maduración; comestible según afinado.
Descripción: pasta semidura de textura elástica y fundente. Aromas a mantequilla alpina, frutos secos tiernos, heno seco y flores de montaña. En boca es equilibrado, con dulzor láctico inicial que evoluciona hacia notas más complejas y ligeramente especiadas. Final limpio, muy gastronómico.
Intensidad: media, elegante y muy versátil.
Curiosidad: la palabra Toma designa en el arco alpino a los quesos de pequeña producción ligados a la leche del día. En Gressoney, la altitud y la diversidad botánica de los pastos marcan profundamente su perfil aromático.
Origen: Francia, meseta de Aubrac (Aveyron), una de las grandes cunas queseras del Macizo Central. Queso histórico ligado a los monasterios y a la raza vacuna Aubrac.
Leche: vaca, cruda.
Corteza: natural, seca; no comestible.
Descripción: pasta prensada firme pero fundente, con aromas profundos a mantequilla cocida, nuez, caldo suave y hierbas secas. En boca combina potencia y finura: salinidad equilibrada, textura cremosa pese a su curación y un final largo con recuerdos de avellana tostada.
Intensidad: media-alta, estructurado pero elegante.
Curiosidad: tradicionalmente, el Laguiole se elaboraba en las burons de montaña durante el verano. Parte de esa producción se destinaba al famoso plato aligot, donde el queso se funde con patata creando una textura elástica casi hipnótica.
Origen: Francia, meseta de Aubrac (Aveyron), una de las grandes cunas queseras del Macizo Central. Queso histórico ligado a los monasterios y a la raza vacuna Aubrac.
Leche: vaca, cruda.
Corteza: natural, seca; no comestible.
Descripción: pasta prensada firme pero fundente, con aromas profundos a mantequilla cocida, nuez, caldo suave y hierbas secas. En boca combina potencia y finura: salinidad equilibrada, textura cremosa pese a su curación y un final largo con recuerdos de avellana tostada.
Intensidad: media-alta, estructurado pero elegante.
Curiosidad: tradicionalmente, el Laguiole se elaboraba en las burons de montaña durante el verano. Parte de esa producción se destinaba al famoso plato aligot, donde el queso se funde con patata creando una textura elástica casi hipnótica.